Estrés crónico: cuando el «piloto automático» nunca se apaga
Entre la inflación, la inestabilidad laboral, los subtes llenos y las jornadas que se extienden con el home office, no sorprende que el estrés se haya convertido en una de las consultas más frecuentes en los consultorios de salud mental de Argentina.
Un poco de estrés es normal e incluso útil: nos ayuda a rendir en un examen o cumplir con un deadline. El problema aparece cuando el estado de alerta se vuelve permanente y el cuerpo no tiene momentos de descanso real.
Diferencia entre estrés y ansiedad
Aunque suelen confundirse y muchas veces conviven, no son lo mismo:
- El estrés suele estar ligado a una causa externa concreta (trabajo, dinero, una mudanza) y disminuye cuando esa situación se resuelve.
- La ansiedad puede aparecer sin una causa clara e identificable, y persistir en el tiempo aún cuando el problema externo ya pasó.
De todos modos, el estrés sostenido en el tiempo es uno de los principales factores que puede derivar en un trastorno de ansiedad.
Síntomas del estrés crónico
Físicos:
- Contracturas, dolores de cabeza tensionales
- Problemas digestivos
- Insomnio o sueño no reparador
- Cansancio permanente, aún durmiendo horas suficientes
- Bruxismo
Emocionales y cognitivos:
- Irritabilidad, poca paciencia
- Dificultad para concentrarse
- Sensación de estar «siempre corriendo»
- Pensamientos rumiativos sobre trabajo o dinero, incluso los fines de semana
Factores frecuentes en el contexto argentino
Hay realidades locales que potencian el estrés crónico: la incertidumbre económica, el pluriempleo, los largos traslados en transporte público, y la cultura de la «multitarea» constante que muchas veces se vive como una exigencia permanente.
Cómo se trabaja el estrés en terapia
En CEETA abordamos el estrés crónico desde la Terapia Cognitivo Conductual de tercera ola, con foco en:
- Identificar los disparadores reales y diferenciarlos de las preocupaciones anticipatorias
- Herramientas de regulación del sistema nervioso (respiración, mindfulness aplicado, pausas activas)
- Reorganización de hábitos y límites, sobre todo en torno al trabajo y el uso del celular
- Trabajo activo entre sesiones, para que las herramientas se incorporen a la rutina real y no queden solo en el consultorio
No es «aguantar más», es aprender a soltar
Muchas personas llegan a la consulta pensando que la solución es «tener más resistencia». En realidad, el objetivo es identificar qué se puede cambiar, qué se puede soltar, y con qué herramientas concretas sostener lo que no se puede evitar.
Escribinos por WhatsApp si sentís que el estrés dejó de ser puntual y se volvió tu estado habitual. Te podemos ayudar.
Este contenido es informativo y no reemplaza una consulta profesional.
