Trastorno de Ansiedad Generalizada: cuando la preocupación no tiene freno
Preocuparse es parte de la vida. Pero para las personas con Trastorno de Ansiedad Generalizada (TAG), la preocupación no tiene un tema puntual ni un final: salta de la salud a la economía, del trabajo a la familia, sin descanso, ocupando gran parte del día.
¿Qué es el TAG?
Es un trastorno de ansiedad caracterizado por una preocupación excesiva y difícil de controlar sobre múltiples áreas de la vida (trabajo, salud, dinero, familia, futuro), presente la mayoría de los días durante al menos seis meses.
A diferencia de otros trastornos de ansiedad, en el TAG no hay un disparador único y claro: es una sensación de alerta y anticipación de problemas que se mantiene de fondo casi permanentemente.
Síntomas frecuentes
- Preocupación excesiva y difícil de controlar, sobre varios temas a la vez
- Sensación de inquietud o «nervios» constante
- Fatiga crónica
- Dificultad para concentrarse o «quedarse en blanco»
- Irritabilidad
- Tensión muscular
- Problemas para conciliar el sueño o sueño no reparador
«Siempre fui así»: el mito de la ansiedad como rasgo de personalidad
Es muy común que las personas con TAG describan que «siempre fueron ansiosas» y que asuman esa preocupación constante como parte de su forma de ser, sin saber que existe un trastorno identificable y, sobre todo, tratable.
El contexto argentino y la preocupación económica
En un contexto de inflación e incertidumbre económica sostenida como el argentino, es habitual que la preocupación por el dinero funcione como uno de los temas centrales del TAG. Esto no invalida el trastorno: la ansiedad generalizada toma el contenido de preocupación disponible en el entorno, pero el patrón de fondo (la incapacidad de controlar la preocupación y el desgaste que genera) es lo que define el cuadro clínico, más allá del tema puntual.
Tratamiento en CEETA
Trabajamos el TAG con Terapia Cognitivo Conductual de tercera ola, enfocándonos en:
- Entrenamiento en tolerancia a la incertidumbre, uno de los núcleos centrales del TAG
- Postergación de la preocupación: técnicas concretas para delimitar cuándo y cuánto tiempo preocuparse
- Reestructuración cognitiva de pensamientos catastróficos
- Herramientas de regulación del sistema nervioso (mindfulness, relajación aplicada)
- Trabajo activo entre sesiones, con ejercicios concretos para practicar en la vida diaria
Se puede vivir sin estar en alerta constante
El TAG suele ser subestimado porque no tiene la espectacularidad de un ataque de pánico, pero el desgaste acumulado que genera es enorme. Tiene tratamiento y se puede recuperar la calma.
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